Kiev, Ucrania. En la madrugada de este martes, Rusia llevó a cabo una de las ofensivas aéreas más intensas de los últimos meses contra territorio ucraniano. Los ataques impactaron la capital, Kiev, así como diversas regiones, incluyendo Dnipró, Járkov y Zaporiyia.
De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, el ataque involucró el lanzamiento de 73 misiles, entre ellos balísticos e hipersónicos, y 656 drones de larga distancia. Las defensas antiaéreas de Ucrania lograron interceptar 40 misiles y 602 drones; sin embargo, se registraron impactos en 38 objetivos a lo largo del país.
Los reportes iniciales de las autoridades indican que el ataque dejó un saldo de al menos 18 a 22 personas fallecidas y decenas de heridos, con afectaciones directas a zonas residenciales e infraestructura civil. En Kiev, el alcalde Vitali Klitschko confirmó la presencia de víctimas mortales tras los impactos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la ofensiva, argumentando que se trató de una respuesta a ataques previos de Ucrania. Moscú afirmó que sus blancos exclusivos fueron instalaciones del complejo industrial-militar, aeródromos e infraestructura crítica.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reiteró su llamado urgente a la comunidad internacional, especialmente a Estados Unidos, para el envío de más sistemas de defensa antiaérea tipo Patriot, con el fin de contrarrestar el impacto de los misiles balísticos en futuros ataques.

