La Fiscalía General de la República (FGR) ha puesto en marcha formalmente los trámites para solicitar a Estados Unidos la extradición de Bertha Gómez Fong, esposa del exgobernador priista de Chihuahua César Duarte. La mujer, acusada por la justicia chihuahuense de peculado agravado y robo, se encuentra detenida en Texas y su regreso a México es ahora una prioridad para las autoridades.

La confirmación de esta crucial solicitud llegó este viernes por parte del fiscal de Chihuahua, César Jáuregui, en una declaración informal a medios mexicanos. Gómez Fong fue aprehendida a finales de marzo por la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas, y desde entonces permanece recluida en el Centro de Procesamiento de El Paso, una instalación que comparte frontera con el estado donde se le imputan los delitos.
‘Ella está, en estos momentos, bajo un procedimiento migratorio por un juez de Estados Unidos. Está revisando su estatus migratorio. La Fiscalía General del Estado de Chihuahua envió información a ese juez relacionada con las órdenes de aprehensión que la señora tiene pendientes’, afirmó Jáuregui, delineando la complejidad del proceso actual.
No es la primera vez que Bertha Gómez Fong está en el ojo del huracán judicial. Ya en 2020, el periódico _La Jornada_ reportó una orden de captura en su contra por presunta complicidad con su marido, aunque en aquel entonces logró tramitar un amparo para evitar su detención y extradición desde Miami, Florida, donde residía y había abierto dos negocios. Durante el mandato de César Duarte (2010-2016), Gómez Fong dirigió el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal, un cargo honorario.
El entramado de los Duarte: un reflejo de la política mexicana
Este nuevo capítulo en el caso de Bertha Gómez Fong se inscribe en la larga saga judicial que persigue a su esposo, César Duarte. El exgobernador se encuentra actualmente en prisión preventiva en la cárcel del Altiplano, Estado de México, luego de ser detenido en diciembre por la FGR. Su captura fue uno de los primeros grandes golpes de la actual fiscal federal, Ernestina Godoy, quien asumió el cargo ese mismo mes. Duarte enfrenta acusaciones de haber lavado más de 73 millones de pesos (aproximadamente 4.2 millones de dólares) entre 2011 y 2014.
La historia de César Duarte es compleja: fue extraditado de Estados Unidos en 2022 tras ser señalado por el Gobierno de Javier Corral (2016-2021) por desvío de recursos y asociación delictuosa, con un botín que se estima en 6.000 millones de pesos (más de 300 millones de dólares). Paradójicamente, a su regreso a México, y durante la Administración de la panista María Eugenia Campos, Duarte enfrentó estos cargos en libertad, una situación que, junto a sus apariciones en eventos sociales y bares, generó una profunda indignación pública.
El panorama
El caso de Bertha Gómez Fong y César Duarte no es aislado. Ambos forman parte de una generación de políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que, tras escalar rápidamente en sus carreras, se vieron envueltos en escándalos de corrupción a gran escala. Nombres como Javier Duarte, Roberto Borge o Roberto Sandoval también han pisado prisión, evidenciando un patrón sistémico. La formalización de la solicitud de extradición de Gómez Fong es un paso más en la lucha contra la impunidad y subraya el compromiso de las autoridades mexicanas por llevar ante la justicia a quienes presuntamente desviaron recursos públicos, marcando un precedente clave en el esfuerzo por limpiar la imagen de la política en el país.

