Los precios del petróleo Brent se dispararon este jueves a un nuevo récord histórico, superando los 126 dólares el barril, en medio de la creciente incertidumbre y el temor a un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz, una arteria vital para el comercio mundial de crudo. La escalada ocurre mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endurece su posición contra Irán, advirtiendo sobre una prolongación del cerco naval y desatando nuevas tensiones con aliados clave como Alemania.

La crisis energética y las maniobras de Washington
El barril de Brent, referente mundial, alcanzó los 126 dólares en los mercados asiáticos, un máximo en cuatro años, consolidando las ganancias previas del miércoles. El West Texas Intermediate (WTI) también avanzó, cotizando a 110,09 dólares. Este repunte se atribuye directamente a las declaraciones de un alto funcionario de la Casa Blanca, quien afirmó que el presidente Trump contempla mantener el bloqueo naval a los puertos iraníes por ‘varios meses’ si fuera necesario, ante la posibilidad de que no se reabra pronto el estrecho de Ormuz, paralizado desde finales de febrero.
Paralelamente, Trump ha anunciado que Estados Unidos evalúa reducir significativamente la cantidad de tropas en Alemania. Esta medida surge en medio de una polémica con el canciller alemán Friedrich Merz, quien ha criticado abiertamente la estrategia estadounidense en la guerra de Irán. La posible retirada de los más de 35.000 soldados, cifra que podría acercarse a los 50.000 según medios alemanes, reaviva antiguas amenazas de Trump contra la OTAN y genera inquietud en Europa.
‘¡No sabe de lo que habla! Si Irán tuviera un arma nuclear, el mundo entero sería rehén’, escribió Trump en su plataforma Truth Social, respondiendo a Merz. ‘Estoy haciendo algo con Irán, ahora mismo, que otras naciones o presidentes deberían haber hecho hace mucho tiempo. ¡No es de extrañar que Alemania esté tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!’
La tensión se intensifica mientras el portaaviones USS Gerald R. Ford, uno de los buques clave en el bloqueo naval contra Irán, abandonará Oriente Medio tras 309 días de permanencia, un récord para la Armada estadounidense. Además, Trump reveló una ‘excelente conversación’ telefónica con el presidente ruso Vladímir Putin, quien ofreció ‘ayuda’ en las negociaciones sobre las reservas de uranio de Irán. Sin embargo, Trump priorizó el fin de la guerra en Ucrania y reiteró su negativa a que Irán obtenga un arma nuclear.
‘Irán no es capaz de organizarse. No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear. ¡Más les vale espabilar pronto!’, advirtió Trump en Truth Social, escéptico ante las propuestas iraníes para desbloquear Ormuz.
El impacto del conflicto se siente también en Líbano, donde un ataque israelí en Majdal Zoun elevó a nueve el número de muertos, incluyendo a tres miembros de la Defensa Civil. Mientras tanto, la moneda de Irán, el rial, marcó un nuevo mínimo histórico frente al dólar, alcanzando 1.800.000 riales por dólar en el mercado libre, con una inflación general del 71%. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó el impacto de la guerra en los suministros sanitarios esenciales, como guantes y mascarillas, debido a la afectación de la industria petroquímica por el bloqueo en Ormuz.
Repercusiones internacionales y el futuro incierto
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido que las consecuencias de la guerra en Oriente Medio ‘podrían prolongarse meses o incluso años’, instando a los países europeos a reducir su dependencia de la energía importada. Sus declaraciones subrayan la preocupación global por la inestabilidad energética y la necesidad de buscar alternativas sostenibles.
‘Las consecuencias de este conflicto podrían prolongarse meses o incluso años. Esta es la segunda gran crisis energética en apenas cuatro años. La lección debe ser clara para todos: en un mundo turbulento como el nuestro, no podemos ser demasiado dependientes de la energía importada’, sentenció Von der Leyen.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, comparecerá este miércoles ante el Congreso de EE. UU. para abordar la guerra en Oriente Medio, en un momento crucial donde las negociaciones de paz con Teherán se encuentran estancadas. La comunidad internacional, incluyendo la ONU, ha expresado grave preocupación por la situación en Irán, donde se denuncian más de 4.000 detenciones y al menos 21 ejecuciones desde el inicio del conflicto, entre ellas personas vinculadas a protestas y supuestos grupos de oposición.
El panorama
La situación en Oriente Medio continúa siendo un polvorín con repercusiones globales inmediatas en los mercados energéticos y la diplomacia internacional. La postura inquebrantable de Donald Trump y la resistencia de Irán auguran un escenario de tensión prolongada, donde el desbloqueo del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní seguirán siendo los principales escollos. La Unión Europea y otros actores globales deberán afrontar los desafíos energéticos y humanitarios derivados de un conflicto que, según los expertos, no tiene una salida fácil a la vista y podría reconfigurar el tablero geopolítico mundial por años.

