La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ha lanzado una investigación formal sobre la polémica estancia de Marcelo Patrick Ebrard, hijo del actual Secretario de Economía, en la residencia oficial de la Embajada de México en Londres. Este incidente, que ocurrió entre junio de 2021 y enero de 2022 cuando su padre, Marcelo Ebrard, fungía como canciller, busca esclarecer si hubo alguna violación a la normativa legal o un uso indebido de recursos públicos. La medida fue confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien enfatizó la necesidad de revisar si existió ‘alguna falta legal, jurídica’.

Un privilegio bajo el microscopio
Las revelaciones, documentadas por EL PAÍS, señalan que el joven, entonces de 26 años, disfrutó durante meses de los servicios diplomáticos, incluyendo mayordomo, cocinera y personal de limpieza, en un edificio destinado a la representación oficial del país. Marcelo Ebrard reconoció la estancia de su hijo, pero defendió su conducta como ‘intachable’, argumentando que organizó una exposición sobre salud mental durante la pandemia y que ‘no usamos ningún recurso indebidamente’. Sin embargo, fuentes cercanas a la Embajada indicaron que Marcelo Patrick fue el invitado que más tiempo permaneció en la residencia, superando con creces la estadía habitual de un par de días.
‘Lo que tiene que revisarse es si se violó alguna norma en ese sentido’, declaró la presidenta Claudia Sheinbaum, evitando posicionarse directamente sobre las justificaciones de Ebrard. El excanciller, por su parte, insistió: ‘Tuve una conversación con Josefa, quien había sido designada embajadora y le dije: ‘Oye, va a estar por allá mi hijo porque quiere hacer unos estudios y yo tengo muchas reservas’, porque estábamos en plena pandemia. Y [ella] me dijo: ‘Mándamelo a la residencia y lo trato como un hijo, cuando menos el tiempo que sea indispensable.’ También afirmó: ‘No usamos ningún recurso indebidamente’.
La versión de Ebrard sobre la invitación directa de la entonces embajadora en Reino Unido, Josefa González-Blanco, ha sido cuestionada, dado que la SRE no ha ofrecido detalles sobre la autorización formal de la estancia ni su propósito. Además, González-Blanco, quien abandonó la embajada en medio de denuncias por acoso laboral y malos manejos, no ha respondido a las preguntas sobre su implicación. El Código de Ética de la Secretaría de Relaciones Exteriores, curiosamente firmado por el propio Ebrard en 2021, prohíbe el aprovechamiento del cargo y exige un trato igualitario a la población, ‘sin conceder privilegios bajo ninguna circunstancia’.
El panorama
Esta investigación de la Secretaría Anticorrupción se suma a una denuncia ya presentada por el Partido Acción Nacional (PAN) ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra Ebrard y González-Blanco por presunto ejercicio ilícito del servicio público, abuso de autoridad, peculado y uso indebido de atribuciones. Este caso retoma el escrutinio sobre figuras públicas en activo, recordando precedentes como Rosario Robles y Manuel Bartlett, y subraya el compromiso del gobierno actual con la transparencia y la rendición de cuentas en todos los niveles de la administración.

