El estrecho de Bab el-Mandeb enfrenta una nueva escalada geopolítica de alcance internacional. Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron el control estratégico de la isla de Perim y de la ciudad portuaria de Mokha, consolidando su dominio sobre el litoral del mar Rojo y encendiendo las alertas sobre la estabilidad del comercio marítimo global.
Esta ofensiva militar agrava la vulnerabilidad de las rutas energéticas internacionales, especialmente tras las severas restricciones operativas que ya sufre el estrecho de Ormuz debido al conflicto bélico en Medio Oriente. La combinación de ambos bloqueos pone en jaque el suministro de hidrocarburos hacia los principales mercados de Europa y Asia.
Importancia del estrecho de Bab el-Mandeb en la economía mundial
Conocido históricamente como un punto neurálgico para la navegación intercontinental, el paso marítimo conecta el océano Índico y el golfo de Adén con el canal de Suez. Entre los datos económicos más relevantes destacan los siguientes:
- Concentración energética: Por este paso transita cerca del 12% del petróleo transportado por vía marítima en todo el planeta.
- Gas natural: La ruta canaliza aproximadamente el 8% de los cargamentos globales de gas natural licuado (GNL).
- Flujo comercial: Representa el paso obligado para casi una cuarta parte de los buques de carga y contenedores a nivel mundial.
Ante el cierre operativo de otras vías en el Golfo Pérsico, países exportadores como Arabia Saudita habían incrementado sus envíos de crudo a través del puerto de Yanbu hacia aguas del mar Rojo. Sin embargo, la presencia armada en el estrecho de Bab el-Mandeb neutraliza esta alternativa logística y presiona los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril.
Consecuencias para las cadenas de suministro
El avance de las fuerzas insurgentes plantea serios riesgos para la economía global:
- Incremento exponencial en los costos de seguros navieros y fletes comerciales internacionales.
- Desvío forzado de embarcaciones hacia la ruta del cabo de Buena Esperanza, añadiendo semanas de trayecto.
- Desplazamiento humanitario de decenas de miles de civiles en zonas costeras de Yemen y Yibuti.
En este complejo escenario, la crisis en el estrecho de Bab el-Mandeb amenaza con desatar presiones inflacionarias generalizadas si las tensiones militares continúan obstaculizando la libre navegación internacional.

