El precio del dólar en México registró un moderado repunte al cierre de las operaciones cambiarias de este jueves, luego de que la publicación del Índice de Precios al Productor (IPP) en Estados Unidos mostrara presiones inflacionarias que fortalecieron a la divisa estadounidense en los mercados financieros internacionales.
De acuerdo con el registro oficial del Banco de México (Banxico), el tipo de cambio concluyó la sesión en 16.9996 pesos por billete verde, lo que significó una depreciación marginal de 9.50 centavos (0.56 por ciento) respecto al cierre previo de 16.9046 unidades.
Factores que impulsan el precio del dólar en México
El fortalecimiento global de la moneda norteamericana se vio reflejado en el Índice Dólar (DXY), indicador que mide su desempeño frente a una cesta de seis monedas de referencia y que avanzó 0.28 por ciento para situarse en las 99.09 unidades. Durante la jornada, la cotización interbancaria fluctuó en un rango operativo con un máximo de 17.0138 y un piso de 16.8859 unidades.
Entre los principales determinantes macroeconómicos de la sesión destacan:
- Incremento mensual de 0.4 por ciento en el Índice de Precios al Productor en la economía estadounidense.
- Tasa interanual de inflación mayorista en Estados Unidos que alcanzó un nivel de 5.4 por ciento.
- Alza en los precios internacionales del petróleo impulsada por tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal
Los datos del IPP consolidaron las apuestas de los operadores en el mercado de derivados hacia una postura más cautelosa por parte del banco central estadounidense. De acuerdo con la herramienta FedWatch de CME Group, la probabilidad de un incremento de 25 puntos base en la tasa de referencia para la reunión del 15 y 16 de septiembre se elevó a 71.30 por ciento.
Asimismo, la atención del mercado cambiario se trasladará a la próxima divulgación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Estados Unidos, reporte clave que terminará de definir las previsiones sobre el costo del dinero y la trayectoria del tipo de cambio.
Los elementos que los inversionistas mantendrán bajo observación comprenden:
- Comportamiento de la inflación al consumidor como parámetro decisivo para la decisión de la Fed.
- Evolución de las cotizaciones energéticas y su posible impacto en las cadenas de suministro globales.
- Margen de diferencial de tasas entre Banxico y la Reserva Federal para respaldar la estabilidad cambiaria local.

