La polémica en torno al proyecto del Cablebús en Puebla escaló al terreno de la conversación digital tras las declaraciones del coordinador de Gabinete estatal, José Luis García Parra, quien denunció la presunta existencia de una red automatizada de cuentas orientada a magnificar el rechazo ciudadano hacia este sistema de transporte.
Análisis digital sobre el Cablebús en Puebla
Durante la emisión del programa institucional «Derecho de Réplica», el funcionario presentó una evaluación métrica realizada sobre la interacción en redes sociales registrada entre enero y agosto de 2026, la cual contabilizó más de 412 mil menciones generadas por aproximadamente 61 mil 500 autores únicos.
De acuerdo con la exposición oficial, se identificaron anomalías técnicas en diversos perfiles digitales:
- Cuentas sin seguidores o con nula interacción orgánica propia.
- Publicación repetitiva de combinaciones idénticas de etiquetas o hashtags.
- Geolocalización de perfiles emisores en países como Estados Unidos, Colombia, Ecuador y Argentina.
El gobierno estatal argumentó que estas estructuras digitales funcionan como amplificadores coordinados para modificar artificialmente la percepción pública sobre el proyecto.
Controversia ciudadana y viabilidad del sistema de transporte
A la par de los señaIamientos sobre cuentas falsas, la obra enfrenta cuestionamientos por parte de colectivos ambientalistas y agrupaciones vecinales que han promovido recursos legales e iniciativas ciudadanas.
Aspectos técnicos expuestos por la autoridad estatal
La administración pública reiteró la solidez del proyecto respaldándose en los siguientes datos operativos:
- Elaboración de más de 70 estudios en materia técnica, ambiental y de movilidad.
- Inversión proyectada de 6 mil 752 millones de pesos para beneficiar a 774 mil usuarios.
- Establecimiento de una tarifa máxima de 12 pesos por trayecto para garantizar accesibilidad.
Postura oficial y seguimiento a la conversación pública
Las autoridades locales enfatizaron la necesidad de diferenciar entre el debate ciudadano legítimo y la injerencia de estrategias digitales automatizadas, mientras las obras de infraestructura continúan bajo la supervisión de las dependencias correspondientes en la entidad.

