La presidenta Claudia Sheinbaum concretó la renovación del acuerdo con gasolineros este 31 de agosto, una medida orientada a combatir la inflación. Este esquema voluntario garantiza que los combustibles mantengan una estabilidad económica para el bolsillo de las familias mexicanas, asegurando precios accesibles en todo el país.
Detalles clave del acuerdo con gasolineros
El esfuerzo coordinado entre el Gobierno federal y los empresarios del sector busca frenar la escalada de costos energéticos. Como resultado directo de esta participación conjunta, se han establecido las siguientes pautas de consumo:
- La gasolina regular o Magna se mantendrá de forma sostenida por debajo de los 24 pesos por litro.
- Se implementa un mecanismo temporal para evitar que el diésel rebase los 28.30 pesos en el territorio nacional.
- El objetivo estratégico para el diésel es acercar su costo gradualmente a los 27 pesos por litro.
¿Es obligatorio para todas las estaciones?
Este esquema funciona bajo una lógica de participación voluntaria por parte de la mayoría de las empresas del rubro de hidrocarburos. Por esta razón, el precio final en cada bomba de servicio podría presentar variaciones menores.
Factores operativos como los niveles de inventario, los costos logísticos de distribución y los estímulos fiscales vigentes influyen directamente en la tarifa final al consumidor en cada región geográfica.
Impacto global y el costo del diésel
La renovación de este convenio resulta crucial frente al contexto internacional, donde el precio del petróleo ha experimentado fluctuaciones al alza. El precio promedio nacional actual se reporta en 28.56 pesos para la Premium y 27.02 pesos para el diésel.
Este compromiso reafirma la estrategia anunciada en abril, que incluyó acuerdos previos para reducir comisiones bancarias. Las principales metas de la administración federal con esta alianza son:
- Mitigar el impacto de los precios internacionales del crudo en el mercado interno.
- Evitar sobresaltos inflacionarios en los productos de la canasta básica a través del control del flete.
- Apoyar directamente la economía de los transportistas y hogares mexicanos.
La presidencia mantiene abierta la mesa de diálogo con el sector privado para asegurar el cumplimiento a largo plazo de esta estrategia nacional de contención económica.

