La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, propuso este jueves una iniciativa de reforma constitucional para impedir la doble nacionalidad en los más altos cargos del gobierno. El objetivo principal es garantizar que el titular del Ejecutivo federal y los mandatarios estatales respondan exclusivamente al interés supremo de la nación, frenando así posibles injerencias extranjeras.
¿De qué trata la propuesta sobre la doble nacionalidad?
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Luisa María Alcalde, consejera Jurídica de la Presidencia, detalló las modificaciones propuestas. La iniciativa plantea reformar los artículos 86, 116 y 122 de la Constitución para establecer candados estrictos a quienes aspiren a gobernar el país o alguna entidad federativa.
Entre los lineamientos clave que se enviarán al Congreso de la Unión destacan los siguientes puntos normativos:
- No tener ni adquirir otra ciudadanía ajena a la mexicana.
- Renunciar a la doble nacionalidad previo a solicitar el registro oficial como candidato.
- Prohibición estricta de usar pasaportes extranjeros o invocar protección diplomática externa durante el cargo.
Protección del interés nacional frente al extranjero
Sheinbaum fue contundente al señalar que un gobernante con dos ciudadanías enfrenta un conflicto de intereses inaceptable para la soberanía nacional. Según la mandataria, un funcionario en esa condición debe servir a dos naciones distintas, lo que pone en riesgo el bienestar del pueblo mexicano.
La reforma también incluye modificaciones a la Ley de Nacionalidad, las cuales establecerán el mecanismo exacto para que los aspirantes cumplan con esta exigencia. Los requisitos formales propuestos son:
- Presentar la renuncia formal ante las autoridades mexicanas.
- Realizar el trámite de renuncia ante las autoridades del país extranjero correspondiente.
- Comprobar haber residido en territorio nacional al menos durante los últimos 20 años.
Finalmente, la jefa del Ejecutivo federal criticó a los miembros de la oposición que recientemente han buscado la intervención de los Estados Unidos en temas internos de seguridad y política. Reiteró que, aunque existan políticos afines a la injerencia externa, la Constitución debe blindarse para asegurar que quienes ocupen el poder posean únicamente la nacionalidad mexicana y defiendan exclusivamente los intereses del país.

