El gobierno de los Estados Unidos se ha pronunciado oficialmente sobre la revocación de visa a Andy López Beltrán. A través de la sede diplomática en México y de declaraciones del Subsecretario de Estado, Christopher Landau, Washington defendió la medida como una acción basada en razones fundadas, aunque mantuvo bajo reserva los detalles específicos.
La cancelación del documento al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador ha generado diversas reacciones. Mientras la dirigencia de Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum califican el acto como una injerencia política, las autoridades estadounidenses reiteran que los visados son privilegios y no derechos adquiridos.
Motivos detrás de la revocación de visa a Andy López Beltrán
De acuerdo con la embajada estadounidense, el retiro de una visa responde a facultades discrecionales del Departamento de Estado. En su mensaje oficial, la dependencia subrayó que se cancelará cualquier documento cuando existan motivos de seguridad, sin importar el estatus o las opiniones políticas del titular.
Las autoridades migratorias recordaron las causales generales que pueden llevar a la anulación de un permiso de entrada:
- Involucrarse en actividades que atenten contra los intereses nacionales o la seguridad pública.
- Permanecer en territorio estadounidense por más tiempo del permitido.
- Participar en actividades delictivas o apoyar a grupos terroristas.
- La simple sospecha de incumplimiento de los requisitos de elegibilidad, sin necesidad de acusaciones formales.
Reacciones y tensiones bilaterales
Tras darse a conocer la noticia, el aspirante a una diputación federal responsabilizó directamente a Christopher Landau y solicitó su destitución en una carta dirigida a Donald Trump. Por su parte, el gobierno mexicano, a través de Claudia Sheinbaum, desestimó la acción asegurando que «una visa no define a una persona».
En respuesta a la escalada de declaraciones, Landau hizo un llamado a no permitir que estos episodios de «drama político» desvíen la atención de la agenda bilateral. El exembajador insistió en que ambos países deben seguir cooperando en temas prioritarios como seguridad, comercio y migración.
Este caso reitera la normativa de que la cancelación de visas es un proceso de revisión continua. Según cifras oficiales, durante la actual administración estadounidense se han anulado más de 175,000 permisos de ingreso bajo criterios de evaluación de riesgos.

