Luego del revuelo causado por sus recientes declaraciones, la situación política de Nayeli Salvatori suspendida de forma temporal por el partido Morena ha acaparado la atención en Puebla. Junto a la legisladora Graciela «Grace» Palomares, ambas enfrentan consecuencias tras los comentarios vertidos sobre los adultos mayores en el podcast «Descasadas».
La resolución de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia
La medida de suspensión provisional de sus derechos partidistas fue solicitada directamente por Ariadna Montiel, dirigente nacional del partido. La dirigencia consideró como una falta grave las burlas dirigidas a un sector de la población que ha sido prioritario en la política social desde 2018.
Esta sanción implica cambios significativos para ambas representantes políticas. Al estar Nayeli Salvatori suspendida, tanto ella como Grace Palomares tienen prohibido:
- Participar en consejos, comités, asambleas o comisiones del partido político.
- Postularse a futuros cargos de representación y procesos internos.
- Ejercer su derecho al voto y a la deliberación dentro de las filas de Morena.
A pesar de esta sanción partidista, es importante aclarar que ambas mantendrán sus funciones y responsabilidades como legisladoras activas en el Congreso del Estado de Puebla.
Nayeli Salvatori suspendida reflexiona sobre su futuro
Tras casi una semana de ausencia en sus redes sociales, Salvatori publicó un video para dirigirse a sus seguidores. En este mensaje, aseguró que desconoce cuál será su futuro político tras el dictamen de la CNHJ, pero afirmó que respetará los debidos procesos internos.
La legisladora expresó que no busca victimizarse, sino mostrar que ha reflexionado sobre la situación. «Entiendo que mis palabras tuvieron una consecuencia. Tal vez el tema político no se pueda volver a retomar, pero yo seguiré aquí con ustedes», mencionó durante la grabación.
El impacto del escándalo en su salud personal
El proceso no ha sido sencillo. Salvatori confesó que la ola de críticas en redes sociales la afectó profundamente, generándole un cuadro de depresión que la llevó a dejar de comer y la puso al borde de retomar tratamientos antidepresivos.
Sin embargo, concluyó agradeciendo tanto a quienes le enviaron mensajes de apoyo como a sus más duros críticos, a quienes calificó como sus «maestros». Aseguró que esta difícil etapa le ha dejado la mayor lección de su vida y le ha ayudado a forjar su carácter para asumir, con total responsabilidad, las consecuencias de sus actos.

