El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha puesto sobre la mesa la evaluación de nuevas tecnologías para la extracción de gas no convencional. Para ello, un Comité Científico sobre soberanía energética ha presentado diez recomendaciones clave enfocadas en garantizar la autonomía del país con el menor impacto ambiental posible.
Nuevos candados ecológicos para la extracción
Históricamente, la extracción de hidrocarburos mediante técnicas invasivas ha sido objeto de debate por su huella ecológica. Sin embargo, Sheinbaum subrayó que el avance tecnológico actual podría cambiar el panorama, cuestionando si el uso de metodologías menos dañinas justifica reconsiderar estas prácticas. «Muchas veces nosotros nos opusimos al gas no convencional. ¿Qué cambia? Las nuevas tecnologías», declaró la mandataria.
Entre las principales recomendaciones del comité, destaca la prohibición estricta de utilizar agua dulce subterránea o superficial destinada al consumo humano y agrícola. En su lugar, los expertos proponen emplear exclusivamente agua salada proveniente de formaciones profundas o agua residual, exigiendo además que se recicle al menos el 75 por ciento del líquido utilizado en todos los procesos operativos.
Prohibición en cuencas vulnerables y consultas ciudadanas
El grupo de 54 especialistas, conformado por tecnólogos y humanistas de diversas instituciones, recomendó prohibir la extracción de gas no convencional en la cuenca de Tampico-Misantla, ubicada entre Tamaulipas y Veracruz. Esta medida responde a la alta densidad poblacional y a la presencia de comunidades indígenas en la zona, buscando preservar la justicia social.
Asimismo, el documento establece la obligación de realizar consultas previas, libres e informadas en todas las regiones donde se pretenda implementar estas técnicas, asegurando la participación activa de la ciudadanía antes de iniciar cualquier actividad productiva.
El camino hacia la soberanía energética de México
Actualmente, el 70 por ciento del gas y la electricidad que consume México proviene de yacimientos no convencionales, pero importados casi en su totalidad desde Estados Unidos. De acuerdo con Alma América Porres Luna, experta en exploración y producción, el consumo nacional seguirá en aumento para el 2030, por lo que reducir las importaciones es una prioridad estratégica urgente.
Para mitigar esta fuerte dependencia, el comité también hizo un llamado paralelo para acelerar la generación de energía eléctrica mediante fuentes renovables, implementar ambiciosos programas de eficiencia energética nacional y elevar la producción de gas natural convencional. La presidenta Sheinbaum concluyó informando que su administración iniciará los trabajos pertinentes y, en un plazo de dos meses, evaluará la viabilidad de encontrar las reservas de agua salada necesarias para operar de forma sostenible.

