El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión de sus actividades gubernamentales en el estado de Michoacán tras reportar una “amenaza contra los intereses estadounidenses” no especificada. Esta drástica medida paraliza temporalmente la exportación de aguacate hacia territorio estadounidense, afectando a la principal región productora de México.
Impacto en la exportación de aguacate
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que la suspensión afecta directamente al personal del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA). Estos inspectores son los encargados de aprobar in situ los envíos de aguacate. Sin su autorización, la fruta no puede cruzar la frontera.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) emitió un comunicado informando que solo se procesarán los aguacates que fueron recibidos el martes en presencia del personal del USDA. «El envío de fruta destinada a la exportación no está autorizado», advirtió la asociación, instando a las plantas empacadoras a frenar sus cosechas.
Crisis de seguridad y extorsiones
Esta interrupción ocurre en medio de intensas operaciones de las fuerzas de seguridad estatales contra el crimen organizado. De acuerdo con informes recientes de la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Transnacional, los cárteles en Michoacán suelen extorsionar a los productores de aguacate mediante esquemas de cobro de piso.
José Antonio Cruz Medina, secretario de Seguridad Pública de Michoacán, se reunió con representantes del USDA para analizar la solicitud de mayores medidas de protección para los inspectores estadounidenses. Asimismo, la Guardia Civil ha intensificado sus operativos en la región aguacatera.
Un sector vital en riesgo
El comercio y la exportación de aguacate son pilares económicos para Michoacán, generando más de 200 mil empleos directos. Una paralización prolongada podría tener consecuencias devastadoras.
En 2024, un incidente similar donde dos inspectores estadounidenses fueron agredidos provocó una suspensión de más de una semana. Aquel paro costó decenas de millones de dólares a los productores mexicanos y disparó el precio del aguacate en un 40 por ciento dentro del mercado estadounidense.

