La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha confirmado que aplicará un examen de control presencial a más de 58 mil aspirantes. Esta decisión surge tras las múltiples irregularidades detectadas durante el proceso de admisión virtual para el nivel de licenciatura del ciclo escolar 2026-2027.
De acuerdo con la Comisión Técnica encargada de la revisión, serán convocados los casi 22 mil jóvenes que ya habían sido seleccionados, así como aquellos que lograron el puntaje mínimo requerido en años anteriores, abarcando así al 36 por ciento del total de aspirantes que presentaron la prueba original.
Las razones detrás del nuevo examen de control UNAM
Durante una sesión celebrada a puerta cerrada y transmitida por internet desde la Torre de Rectoría, el rector Leonardo Lomelí Vanegas ofreció disculpas a los aspirantes que aprobaron limpiamente y que ahora tendrán que repetir la evaluación. Sin embargo, no reconoció ninguna responsabilidad directa por parte de la institución ni de la empresa Territorium Life, la cual gestionó el cuestionado examen en línea.
Lomelí Vanegas explicó que este mecanismo de evaluación de control ya estaba contemplado en la propia convocatoria de primer ingreso, considerándolo un paso «muy adecuado» tras recibir el primer informe de la Comisión Técnica, un mes después de la prueba inicial.
¿En qué consistirá la prueba presencial?
La universidad ha subrayado que esta medida no representa un nuevo examen de admisión, sino una prueba de control diseñada exclusivamente para garantizar que los resultados obtenidos sean fruto de un esfuerzo genuino, descartando cualquier ventaja ilícita.
La evaluación presencial estará compuesta por 120 reactivos, cumpliendo con los más estrictos estándares de calidad, requisitos pedagógicos y psicométricos necesarios para un ingreso universitario. Además, la Comisión Técnica aseguró que se prepararán múltiples versiones de la prueba para abarcar a todos los turnos y aspirantes.
Un llamado a la ética y la transparencia
Frente a directores de diversas facultades e institutos, el rector hizo un fuerte llamado a la sociedad y a los jóvenes, invitándolos a mantener un comportamiento ético y a no recurrir a fraudes.
«Hacer trampa es algo que no solamente daña a la institución, daña a la sociedad en su conjunto, es algo que erosiona el tejido social, es una práctica que debemos desterrar», enfatizó Lomelí Vanegas.
Por su parte, Eduardo Bárzana, presidente de la Comisión Técnica, reconoció que, aunque el salto a la modalidad virtual y el uso de inteligencia artificial implicaba grandes ventajas, la magnitud de las incidencias documentadas obligó a llevar a cabo esta revisión técnica integral sin precedentes en la historia reciente de la máxima casa de estudios.

