La propuesta de implementar un examen para votar en México ha generado un intenso debate público. En medio de esta controversia, el senador del Partido Acción Nacional (PAN), Agustín Dorantes Lambarri, ha salido a aclarar su relación laboral con Natalia Torres, la abogada e influencer que planteó la polémica iniciativa.
¿Qué dijo el senador sobre la propuesta de examen para votar?
Durante una reciente entrevista, el senador panista confirmó que sí conoce y ha colaborado con Natalia Torres. Sin embargo, fue enfático al deslindar al Senado y a su partido de cualquier relación contractual o financiera con la abogada.
El legislador aclaró los siguientes puntos clave sobre su vínculo con Torres:
- La abogada no se encuentra en la nómina del Senado de la República ni del PAN.
- Tampoco figura como asesora externa contratada.
- Su colaboración ha sido estrictamente voluntaria y de carácter esporádico.
«Sí es cierto que ha colaborado conmigo en ciertas cosas de forma voluntaria, como un montón de ciudadanos que comparten distintas posturas, distintas ideologías», declaró Dorantes Lambarri. Asimismo, subrayó que los comentarios sobre restringir el sufragio son a título personal de la influencer y «le atañen a ella».
El origen de la polémica: ¿voto condicionado?
La controversia estalló luego de que Natalia Torres sugiriera, a través de un podcast, que el examen para votar debería ser un requisito indispensable antes de poder tramitar la credencial del Instituto Nacional Electoral (INE).
Los argumentos centrales de la abogada para proponer esta medida fueron los siguientes:
- Considera necesario eliminar la brecha educativa al momento de emitir el sufragio.
- Argumentó que el voto de un ciudadano con estudios superiores no debería tener el mismo peso que el de alguien que apenas cumplió la mayoría de edad sin dicha preparación.
- Propuso que los ciudadanos demuestren conocimientos mínimos sobre las funciones del Estado y las razones de su elección.
Tras las duras críticas recibidas en redes sociales, Torres defendió su postura. Comparó su propuesta con un «examen de manejo», sugiriendo que el INE debería impartir sesiones informativas obligatorias sobre los procesos electorales antes de otorgar el derecho al voto a los ciudadanos.

