El proceso judicial que enfrenta el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, ha generado una fuerte ola de reacciones políticas. En un reciente encuentro en Guadalajara, el expresidente Vicente Fox, acompañado de exgobernadores y líderes del Partido Acción Nacional (PAN), rompió el silencio para salir en su defensa frente a las acusaciones por el presunto delito de contrabando de combustible.
La postura del PAN ante el caso de Ernesto Ruffo
Durante la reunión, los líderes panistas calificaron el proceso contra Ruffo como una evidente persecución política. Argumentaron que el caso está plagado de irregularidades, destacando una presunta falta de valoración adecuada de las pruebas y una preocupante opacidad en el desarrollo de la investigación.
Los simpatizantes y compañeros de partido de Ernesto Ruffo exigieron a las autoridades correspondientes que se garantice una investigación imparcial, transparente y apegada estrictamente al Estado de derecho, subrayando la trayectoria del exmandatario bajacaliforniano.
Denuncian justicia con «doble rasero»
El punto central del reclamo panista gira en torno a lo que consideran una justicia selectiva. Los exmandatarios señalaron un «doble rasero» en la aplicación de la ley, comparando la situación de Ruffo, quien enfrenta el congelamiento de sus cuentas bancarias, con la de otros actores políticos.
Específicamente, cuestionaron que figuras políticas vinculadas al partido Morena, como Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza, no han sido investigados con el mismo rigor institucional, a pesar de existir señalamientos públicos en su contra.
Finalmente, los líderes del PAN aprovecharon la coyuntura para hacer un enérgico llamado a las autoridades federales, pidiendo que se esclarezcan las verdaderas redes de robo de combustible que operan a nivel nacional, en lugar de utilizar las instituciones de justicia con fines de hostigamiento político.

