Los mercados financieros inician la jornada con nerviosismo, reflejándose en una marcada depreciación del peso mexicano frente al dólar. La moneda local cedió terreno debido a una combinación de factores geopolíticos internacionales y la expectativa por datos económicos internos.
Factores de la depreciación del peso mexicano
El tipo de cambio al contado se ubicó en 17.5301 unidades por dólar, lo que representa una caída del 0.75 por ciento (13.12 centavos) respecto al cierre previo establecido por el Banco de México (Banxico). Este movimiento posiciona el soporte clave en los 17.35 pesos.
Los principales detonantes de esta volatilidad incluyen:
- Tensiones en Oriente Medio: Ataques recientes a petroleros en el mar Rojo han disparado el precio del petróleo por encima de los 90 dólares, generando aversión al riesgo a nivel mundial.
- Fortalecimiento global del dólar: El Índice Dólar (DXY) registra un avance, presionando a las divisas de mercados emergentes.
Impacto del T-MEC y la inflación local
A nivel doméstico, los operadores financieros mantienen su atención centrada en la tercera ronda de negociaciones del T-MEC que se desarrolla en la Ciudad de México, donde se discuten temas cruciales como agricultura, acero y sector automotriz.
Simultáneamente, los datos de inflación en México mostraron una moderación, ubicándose en 3.10% interanual durante la primera mitad de julio. Aunque es el nivel más bajo desde finales de 2020, el índice subyacente repuntó marginalmente.
Perspectivas del mercado
Diversos grupos financieros coinciden en que la presión sobre la moneda local podría mantenerse. «Consideramos que la depreciación podría continuar. La superación de los 17.50 establecería una señal negativa», explicaron analistas, sugiriendo cautela a los inversionistas en el corto plazo.

