En un movimiento sin precedentes que entierra cualquier fachada democrática, el presidente Daniel Ortega anunció que abolirá las elecciones en Nicaragua. El mandatario de 80 años aprovechó el mitin del aniversario número 47 de la revolución sandinista para dejar claro que los comicios son cosa del pasado en el país centroamericano.
¿Por qué Daniel Ortega abolirá las elecciones?
Durante su inusual aparición pública, Ortega justificó su decisión acusando a los grupos opositores de intentar utilizar los procesos electorales para «atrapar el poder». Esta medida consolida aún más el control autoritario que ejerce junto a su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, sobre los siete millones de nicaragüenses.
El anuncio confirma los peores temores de la comunidad internacional y de los exiliados políticos. Según expertos, esta declaración no es una muestra de poder absoluto, sino de paranoia. «Estas no son palabras de fortaleza, sino palabras de temor», afirmó Félix Maradiaga, excandidato presidencial desterrado a Estados Unidos en 2023.
El fin de la democracia nicaragüense
Organismos internacionales, Naciones Unidas, Estados Unidos y la Unión Europea habían catalogado las últimas elecciones de 2021 como una farsa, luego de que el régimen encarcelara a todos los candidatos viables y reprimiera ferozmente la disidencia. Con la afirmación de que Daniel Ortega abolirá las elecciones, se cancela la expectativa de los comicios presidenciales que se suponía tendrían lugar en 2027.
- Control total: La Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo, ya había enmendado la Constitución para nombrar a Rosario Murillo copresidenta y cederle el control del ejército y los tribunales.
- Aislamiento y paranoia: La reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y el cerco a Cuba han incrementado el nivel de alerta dentro del círculo íntimo de Ortega.
¿Qué sigue para la oposición?
Líderes opositores coinciden en que la vía electoral ha dejado de ser una opción real para lograr un cambio en Nicaragua. Mientras el Estado permanezca secuestrado, cualquier intento de realizar una «fachada electoral» solo servirá para mantener a Ortega en el poder e imponer nuevas leyes que castiguen severamente a lo que él denomina como «golpistas» y «vendepatrias».

