Las autoridades argentinas confirmaron la detención de Rodolfo Junior Aguirre Covarrubias, un ciudadano mexicano que contaba con una orden de captura internacional vigente emitida por Interpol. El individuo es requerido por la justicia de Estados Unidos por presuntos delitos vinculados al narcotráfico, según informaron este viernes el Ministerio de Seguridad Nacional y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) de Argentina.
La ministra de Seguridad Nacional, Aleandra Monteoliva, fue la encargada de dar a conocer la noticia a través de sus redes sociales. “Este es Rodolfo Junior Aguirre Covarrubias, narco mexicano. Hoy Interpol emitió una notificación roja para su captura con fines de extradición, por un pedido de la Justicia de los Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico”, expresó la funcionaria en la plataforma X, acompañando el mensaje con una fotografía del detenido custodiado por agentes de la Policía Federal Argentina (PFA).
Un operativo de inteligencia internacional
El exitoso operativo fue producto de un trabajo coordinado. La SIDE detalló que, mediante labores de inteligencia y con el apoyo estratégico de la Dirección Nacional de Migraciones, se logró detectar el ingreso del prófugo a territorio argentino. Una vez confirmada la vigencia del requerimiento judicial con las autoridades estadounidenses, se dio intervención inmediata a la división de Interpol de la PFA.
Finalmente, los agentes federales lograron localizar y detener a Aguirre Covarrubias en un hotel ubicado en el exclusivo barrio de Puerto Madero, en la Ciudad de Buenos Aires. La SIDE destacó que esta captura fue posible «gracias al funcionamiento articulado del Sistema de Inteligencia Nacional y a la cooperación internacional».
¿De qué se le acusa en Estados Unidos?
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades argentinas, el ciudadano mexicano es requerido específicamente por la Corte del Distrito Norte de Illinois. Se le imputan los presuntos delitos de posesión, distribución y comercialización de más de 10 kilogramos de cocaína, en el marco de una causa judicial que inició en el año 2016.
Trascendió además que el mexicano permanecía en calidad de prófugo tras haber incumplido previamente las condiciones de su libertad bajo fianza en el país norteamericano. “La Argentina no es refugio de delincuentes. Las hacen. Las pagan”, sentenció la ministra Monteoliva.
Ahora, corresponderá a la justicia argentina llevar a cabo el proceso formal de extradición solicitado por las autoridades de Estados Unidos.

