El medio británico The Guardian destaca que la presidenta Claudia Sheinbaum es una de las líderes democráticamente electas con mayor popularidad en el mundo.
“Su nivel de aprobación ronda o supera el 70 por ciento y destaca frente a la ola de dirigentes conservadores y de extrema derecha que han llegado al poder en distintos países del continente americano en los últimos años”, señala el artículo publicado en su edición semanal The Guardian Weekly, dedicada a la mandataria mexicana.
La publicación la llama “fuente e inspiración” para muchos sectores de izquierda alrededor del mundo. “También ha recibido elogios por la forma en que ha manejado la relación más compleja e importante del país: la que mantiene con su vecino del norte”.
Relaciones bilaterales y desafíos diplomáticos
Las relaciones bilaterales con Estados Unidos han sido clave durante su mandato, pues coincide con la llegada de Donald Trump por segunda vez a la Casa Blanca. Además, el mandato de la sucesora de Andrés Manuel López Obrador se da a la par de las negociaciones para renovar el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
“Su capacidad para administrar los tiempos durante las negociaciones arancelarias con Donald Trump el año pasado fue vista como una muestra de su actitud característica, que ella misma denomina ‘cabeza fría’: serenidad y control bajo presión”, señala la autora Rachel Nolan.
La vocación académica de Sheinbaum
En el texto titulado “Yo, Claudia”, se resalta la vocación académica de Sheinbaum, quien es Ingeniera Física por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y cuenta con Maestría y Doctorado en Ingeniería en Energía.
“Existe un amplio consenso en que Sheinbaum presta atención extrema a los detalles y ejerce una supervisión constante de los asuntos gubernamentales”, indica el texto, subrayando que su estilo de liderazgo está fundamentado en el análisis riguroso de datos y gráficas.
Entre los temas que enlista The Guardian en su edición, destaca el reconocimiento de Claudia Sheinbaum de convertirse en presidenta “en un país tradicionalmente marcado por el machismo”.

