A tan solo una semana de la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desmintió la posibilidad de una directriz nacional que establezca el home office o clases en línea para todo el país. Durante su conferencia matutina del 4 de junio, Sheinbaum precisó que la decisión sobre estas facilidades laborales y educativas recaerá en cada entidad federativa y en las empresas del sector privado.

‘A nivel nacional, ya es distinto, ya cada estado tiene que tomar su propia decisión y lo importante, además que no haya… que se den todas las condiciones para que se pueda desarrollar, la inauguración y todos los partidos’, señaló la mandataria.
La Presidenta explicó que, en el caso de los trabajadores de la iniciativa privada, la implementación de medidas como el home office es facultad de las empresas, ya que una declaratoria de día no laborable implicaría consideraciones de la Ley Federal del Trabajo, como el pago de horas extras.
No obstante, la Jefa del Ejecutivo destacó que sí se está orientando a que en los días de los partidos, especialmente la inauguración y los encuentros que se disputen en la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco, ‘pueda haber esta suspensión de clases y alguna orientación para que se pueda ver el partido’.
Esta postura sigue la línea de lo expresado en abril por la entonces Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien informó que trabajaba en una alianza con el sector privado para promover el teletrabajo durante el periodo mundialista. El objetivo de esta iniciativa era reducir el tráfico y las emisiones de CO2 en las principales avenidas de la capital, aprovechando el Mundial como un catalizador para esta conversación pública.
Un ejemplo concreto de adopción de estas medidas proviene del Instituto Nacional Electoral (INE), que anunció que implementará el home office ‘de forma temporal’ durante la Copa Mundial de Futbol de la FIFA 2026. La secretaria ejecutiva, Claudia Arlett Espino, justificó la decisión señalando los importantes retos en movilidad, tránsito y servicios que la llegada de millones de visitantes generará en diversas zonas de la capital.
Sheinbaum Pardo reiteró que, si bien existen instancias gubernamentales y empresas privadas que han tomado iniciativas similares, la decisión final de otorgar flexibilidad laboral o educativa reside en la autonomía de cada espacio laboral y sus respectivas direcciones.

