En un operativo coordinado de gran envergadura, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad Pública y Ciudadana lograron desmantelar una compleja red dedicada a la evasión fiscal y al tráfico ilegal de combustible mediante la emisión de facturas falsas. Las acciones simultáneas, desplegadas el 30 de mayo de 2026, abarcaron nueve estados del país, resultando en la detención de ocho individuos y el aseguramiento de múltiples bienes.

Ulises Lara López, titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes de la FGR, detalló que el primer frente de acción se concentró en desarticular una organización conocida como ‘El Caballito’. Esta red se dedicaba a diseñar y vender intrincados mecanismos de evasión fiscal, operando a través de despachos que ofrecían a empresas reales facturas por operaciones simuladas. ‘El Caballito’ habría creado innumerables empresas fachada con el único fin de generar comprobantes fiscales apócrifos y dispersar recursos ilícitos en el sistema financiero nacional.
Los operativos contra esta facción se llevaron a cabo en Jalisco, Guanajuato, Colima, Durango, Quintana Roo, Sonora, Sinaloa, Aguascalientes y Coahuila. Con la participación de 440 elementos, se realizaron 40 cateos que derivaron en la detención de ocho personas, así como el aseguramiento de 11 inmuebles, 14 vehículos, dos motocicletas y diversas cantidades de dinero en distintas divisas. Las autoridades continúan las indagatorias sobre 15 empresas y asociaciones civiles vinculadas a esta extensa red de defraudación.
Paralelamente, la FGR asestó otro golpe significativo en Nuevo León, centrándose en el desmantelamiento de ‘Los Petrofactureros’. En los municipios de San Pedro Garza García, Monterrey, Escobedo y Salinas Victoria, se catearon cuatro inmuebles relacionados con un grupo de empresas ‘factureras’ inexistentes, cuya actividad principal era el tráfico ilegal de combustible. Durante estas acciones, fue detenido Jesús Ricardo Puente, señalado como presunto integrante de esta organización.
‘Los Petrofactureros’ se caracterizaban por integrar a personas físicas y morales vinculadas a más de 40 empresas que simulaban actividades en sectores logístico, energético y de transporte, a pesar de carecer de una infraestructura real que respaldara dichas operaciones. Los cateos en Nuevo León permitieron asegurar cuatrimotos, vehículos particulares, 42 tractocamiones, 13 camiones de carga y volteo, dos retroexcavadoras, una grúa de canastilla y 62 contenedores cilíndricos. Adicionalmente, se incautó un predio utilizado como patio de maniobras y trasvase, junto con documentación clave relacionada con al menos tres empresas involucradas en ‘huachicol’ y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
La operación en Nuevo León también incluyó el aseguramiento de un inmueble en Cadereyta, donde se almacenaba más de un millón de litros de diferentes hidrocarburos presuntamente obtenidos de forma ilegal. La FGR ha reiterado que las investigaciones para desmantelar estas organizaciones criminales dedicadas a ilícitos financieros y energéticos continuarán de manera ininterrumpida.

