El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó este jueves un proyecto de decreto crucial que modifica la Constitución Política de México. La reforma busca incluir la figura de ‘intervención extranjera’ como una causa explícita para anular elecciones en el país.
El dictamen, que reforma el artículo 41 de la Carta Magna, introduce una nueva causal de nulidad electoral enfocada en la injerencia foránea. La aprobación se dio con 307 votos a favor, 128 en contra y una abstención, y ahora deberá pasar al Senado para su ratificación.

La iniciativa, impulsada por Ricardo Monreal, líder de Morena en la Cámara de Diputados, propone que la injerencia extranjera sea motivo de nulidad electoral cuando esta conducta sea grave, dolosa y determinante en el resultado de los comicios.
El dictamen define la injerencia extranjera como:
- El financiamiento ilícito.
- La propaganda.
- La difusión sistemática de desinformación.
- La manipulación digital.
- La intervención de gobiernos u organismos extranjeros.
Durante el debate, legisladores de oposición manifestaron su preocupación, argumentando que esta reforma podría ser utilizada como una herramienta política en el futuro, especialmente en caso de una posible derrota electoral de Morena.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la aprobación de la iniciativa durante su conferencia mañanera. Afirmó que, históricamente, se han registrado ‘financiamientos desde fuera’ a candidatos y organizaciones en México. Sheinbaum enfatizó que, ante la actual ‘ofensiva que estamos viendo desde fuera’, es fundamental que ‘en México decidimos los mexicanos’.
Además de esta reforma, las y los diputados también aprobaron en lo general un dictamen que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, relacionado con la integridad en las candidaturas.
Estas aprobaciones se dan en un periodo extraordinario de sesiones, bajo la presión de un plazo que exige la aprobación de cuatro iniciativas antes de que finalice mayo. Esta fecha límite es crucial, ya que marca 90 días previos al inicio del calendario electoral de 2027, año en el que se elegirán más de la mitad de los gobernadores del país, los 500 diputados federales y otros cargos locales.

