La Habana, Cuba.- Un cuarto de millón de cubanos desbordó las calles de la capital este viernes, en una masiva movilización para expresar su férreo respaldo al ex presidente Raúl Castro. La protesta, que congregó a más de 250 mil personas, se produce después de que Estados Unidos emitiera una orden de captura contra Castro, señalándolo como presunto responsable del derribo de dos avionetas de la organización de exiliados cubano-estadunidenses Hermanos al Rescate en 1996.

La manifestación comenzó al amanecer en el emblemático malecón de La Habana, frente a la embajada de Estados Unidos, donde los asistentes agitaron banderas cubanas al grito de ‘¡Viva Raúl!’ y ‘¡Patria o muerte!’. El actual presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, quien encabezó la concentración, acusó a Washington de ‘mentir descaradamente a su pueblo y al mundo para justificar una guerra irracional contra la isla’.
Aunque Raúl Castro, de 94 años, no estuvo presente, envió un contundente mensaje leído por el legislador Gerardo Hernández Nordelo. ‘Mientras viva permaneceré al frente de la Revolución, con un pie en el estribo’, afirmó Castro, agradeciendo ‘de corazón la solidaridad del pueblo cubano y de los amigos del mundo’. Hernández Nordelo, héroe nacional y ex espía en Estados Unidos, también refutó las acusaciones de la Casa Blanca, asegurando que manipula los hechos y recordó que La Habana denunció más de 25 violaciones de su espacio aéreo entre 1994 y 1996, exigiendo acciones contra Hermanos al Rescate.
Mariela Castro Espín, hija del líder cubano, declaró a periodistas que su padre ‘morirá luchando si es necesario’ y descartó cualquier intento de secuestro por parte de Washington. ‘A él nadie lo va a secuestrar, ni a él ni a nadie. Estamos preparados para combatir al imperialismo’, sentenció, añadiendo que cuando se le menciona el tema, su padre ‘se sonríe como viejo guerrillero que sabe que está seguro, con el pie en el estribo’. En el acto también participaron Alejandro Castro, otro de sus hijos, y su nieto Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien ha estado involucrado en las complejas conversaciones con Washington.
Díaz-Canel reiteró el mensaje de desafío, advirtiendo que ‘no se irrespeta a los héroes de la patria; no se ofenden historia y tradiciones sin respuesta. No en Cuba’. El mandatario cubano denunció que la Casa Blanca ‘combina mentiras absurdas con intimidación militar y privación al pueblo cubano de recursos y servicios para su supervivencia cotidiana’, como parte de una ‘acelerada construcción mediática para agredir militarmente a la isla, sueño febril de un reducto de mafiosos de origen cubano.’

