El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, manifestó este lunes, 18 de mayo de 2026, su firme respaldo a la iniciativa de la virtual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para aplazar la elección de jueces y magistrados federales y locales hasta el año 2028. Esta postura, externada en conferencia de prensa en Puebla, busca evitar la saturación de la boleta electoral y la confusión ciudadana en los comicios intermedios de 2027, donde ya se renovarán múltiples cargos.

Armenta Mier enfatizó que hacer coincidir la renovación del Poder Judicial con las elecciones constitucionales de 2027 implicaría un ‘proceso logístico sumamente denso y complejo’ para las y los votantes poblanos. Explicó la inviabilidad de tal boleta sobrecargada: ‘Yo creo que es una gran decisión, porque imagínense que van a votar en el 27 por diputados federales, diputados locales, presidentas y presidentes municipales, regidores, y todavía votar por magistrados y jueces locales y federales; es muy complejo’.
Claridad en el Proceso Democrático
El mandatario poblano argumentó que desfasar la elección judicial a 2028 otorgará al ejercicio una mayor ‘precisión técnica y democrática’. Al liberar este proceso de la efervescencia de las campañas partidistas tradicionales, la ciudadanía podrá concentrarse en evaluar a fondo los perfiles de los aspirantes a juzgadores, fomentando un voto más informado y reflexivo. ‘Es una gran idea para que la población no se confunda entre una elección de partidos y una elección que no es de partidos. Es hacer las cosas con mayor precisión’, recalcó. Esta separación permitirá, además, que el debate público se centre exclusivamente en la tan necesaria reforma al Poder Judicial y en las responsabilidades de quienes lo integrarán.
La propuesta, apoyada por Armenta, no solo sugiere un cambio de fecha, sino también ajustes a la reforma judicial presidencial original, como la reducción de candidaturas elegibles y una simplificación de las boletas. El panorama político sugiere que, con esta alineación a la estrategia federal, Puebla busca fortalecer su organización electoral y asegurar un ‘blindaje democrático’ en la entidad, proyectando una elección judicial en 2028 menos abrumadora y más clara para el electorado, permitiendo una decisión judicial sin distracciones partidistas.

