Puebla, Puebla. El exalcalde panista Eduardo Rivera Pérez acudió este viernes a la Contraloría Municipal del Ayuntamiento de Puebla para responder a una investigación abierta en su contra. El caso se relaciona con el polémico ascenso de un elemento policial durante su administración, quien había sido previamente vinculado con presuntos casos de huachicol y acoso.

Rivera Pérez, también militante del Partido Acción Nacional (PAN), calificó la acusación como injusta y aseguró que responderá de manera responsable ante la autoridad municipal. La investigación sugiere una posible falta grave, bajo el argumento de que el Cabildo de Puebla no habría aprobado el nombramiento del uniformado.
A través de sus redes sociales, ‘Lalo’ Rivera confirmó su comparecencia ante la Contraloría para dar seguimiento al requerimiento. Explicó que el cargo otorgado fue el de Director de la Policía Preventiva, una posición que, según él, corresponde al tercer nivel jerárquico. En este sentido, defendió que la ley no exige que ese tipo de designaciones sean avaladas por los regidores, lo que, a su parecer, demuestra que la acusación ‘no tiene ni pies ni cabeza’. Añadió que un procedimiento similar ha sido aplicado por la actual administración municipal.
El exedil enfatizó que atenderá el caso ‘de frente’ y con responsabilidad, afirmando que ‘el que nada debe, nada teme’. Durante su gestión, se llevó a cabo una significativa reestructuración dentro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla, donde fueron promovidos 39 elementos municipales. De estos, 37 correspondieron al tercer nivel jerárquico y dos al segundo, como parte de una estrategia para incentivar el crecimiento laboral en el Servicio Profesional de Carrera. La administración de Rivera Pérez sostuvo que los policías ascendidos destacaban por su desempeño, dedicación, honestidad y trayectoria, y que habían aprobado rigurosas evaluaciones médicas, pruebas físicas, exámenes de conocimientos generales y controles de confianza.
Sin embargo, la controversia se centra en el nombramiento de Alfredo Hernández de Jesús como director de la Policía Preventiva. Su ascenso generó particular revuelo, dado que había sido destituido del mismo cargo durante la administración de la exalcaldesa Claudia Rivera, tras ser señalado por abuso de autoridad, acoso y presuntos vínculos con el huachicol.
El panorama político de Puebla se mantiene expectante ante el desarrollo de esta investigación. Eduardo Rivera Pérez reafirma su compromiso de colaborar plenamente con las autoridades para esclarecer los hechos, mientras la Contraloría Municipal continúa con el proceso para determinar la existencia de cualquier irregularidad que pudiera derivar en consecuencias para el exfuncionario.

