El ex-secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, se encuentra bajo custodia en Estados Unidos, trasladado a una prisión de alta seguridad en Brooklyn, Nueva York. Mérida Sánchez se entregó a las autoridades estadounidenses el pasado 11 de mayo de 2026 en Arizona para enfrentar serias acusaciones de conspiración para la importación de drogas, posesión de armamento y el presunto recibo de sobornos de 100 mil dólares mensuales del Cártel de Sinaloa.

La noticia, confirmada por el Gabinete de Seguridad mexicano, detalla que Mérida Sánchez ingresó a EE.UU. desde Hermosillo, Sonora, cruzando la garita de Nogales hacia Arizona. Ahí, quedó bajo la custodia de los US Marshals. Fuentes federales indican que su entrega fue voluntaria, buscando enfrentar los cargos que le imputa la justicia estadounidense.
Los delitos incluyen conspiración para la importación de estupefacientes, posesión de armamento, y el presunto esquema de sobornos por parte de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder de la facción ‘Los Chapitos’ del Cártel de Sinaloa. Se le acusa de haber recibido pagos mensuales de 100 mil dólares a cambio de proteger las operaciones delictivas del cártel mientras fungía como funcionario.
El Gabinete de Seguridad en México, a través de su cuenta en la red ‘X’, comunicó que ‘el Gobierno de México, a través de la @SRE_mx y el Gabinete de Seguridad, mantiene comunicación institucional con las autoridades estadounidenses, en el marco de los mecanismos de cooperación internacional’. Por su parte, documentos del Tribunal de Distrito de Arizona, fechados el 12 de mayo, confirman su comparecencia ante el juez Eric J. Markovich, quien emitió una ‘orden de traslado’ señalando que se ‘debe transportar al acusado al distrito donde se le formalizaron los cargos y entregar al acusado al alguacil de los Estados Unidos para ese distrito’, refiriéndose a Nueva York.
Gerardo Mérida Sánchez, general en retiro, ocupó el cargo de titular de Seguridad Pública de Sinaloa desde septiembre de 2023 hasta diciembre de 2024, durante la administración de Rubén Rocha Moya. La acusación y la orden de detención de la Corte del Sur de Nueva York se hicieron públicas el 27 de abril, implicando también al gobernador con licencia Rocha Moya y a otras nueve personas por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. El gobierno mexicano ha solicitado al Departamento de Justicia de EE.UU. las pruebas que sustenten estas acusaciones para proceder con el análisis de las detenciones provisionales con fines de extradición.
El panorama
La detención de Mérida Sánchez marca un capítulo significativo en la ofensiva de Estados Unidos contra la corrupción y el narcotráfico en México, especialmente en Sinaloa. Se espera que el ex-funcionario sea presentado ante la Corte Federal del Sur de Nueva York para formalizar los cargos en su contra. Este caso también ha resonado en la política mexicana, con declaraciones como la de Claudia Sheinbaum, quien afirmó que ‘si hay pruebas no vamos a defender a nadie, aunque sea de Morena’, refiriéndose al caso de Rocha Moya y los demás acusados. La situación subraya la complejidad de la cooperación internacional en materia de seguridad y la presión sobre las autoridades mexicanas para abordar la infiltración del crimen organizado en sus instituciones.

