La presidenta Claudia Sheinbaum ha brindado un sólido espaldarazo al proyecto «Tonalli», la innovadora fábrica de paneles solares impulsada por el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta. Este jueves 14 de mayo de 2026, Sheinbaum reconoció la iniciativa como un paso crucial para la soberanía y producción de energía limpia en el país, consolidando a Puebla como un referente en tecnología nacional.

La planta, que inició operaciones en Cuautlancingo y ahora se consolida en San José Chiapa, ha captado la atención presidencial por su visión de producir localmente componentes clave para la transición energética. La mandataria federal subrayó la importancia de dejar de depender de importaciones, principalmente de China, para este tipo de tecnología y advirtió que muchos de los productos en el mercado son importados.
‘Es muy buena la idea de la fábrica de paneles, ya que la mayoría de estos y baterías vienen de China, y muchos de los que se compran son importados y hay otras empresas que han avanzado y arman el panel y CFE tiene algunos proyectos para avanzar en la materia’, declaró Sheinbaum.
La presidenta aprovechó para detallar los esfuerzos de su administración en este sector, mencionando el programa ‘Sol del Norte’ en Mexicali —posteriormente renombrado por la CFE—, que ya beneficia a diez mil hogares. También destacó el proyecto ‘Justicia Energética’ de la CFE, enfocado en electrificar comunidades aisladas en estados como Durango y otras zonas. Ambas iniciativas, dijo, buscan replicar y expandir los éxitos en energía renovable a nivel nacional, y la idea de ampliar este programa ya se está trabajando.
El proyecto «Tonalli» de Armenta no solo busca la producción de paneles solares, sino también abastecer a escuelas públicas, sistemas de bombeo agrícola y, fundamentalmente, fortalecer la soberanía energética del estado con tecnología y mano de obra mexicanas.
El panorama
El respaldo de la presidenta Sheinbaum al proyecto «Tonalli» no solo legitima la visión de Puebla en energía renovable, sino que también sienta un precedente para que más estados exploren modelos de producción local y autosuficiencia energética. Este tipo de alianzas entre gobiernos estatales y federal es vital para consolidar una matriz energética más limpia y resiliente en México, marcando la pauta para futuras inversiones y políticas públicas en el sector y reduciendo la dependencia de mercados extranjeros.

