Casi un centenar de personas, incluyendo pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius, fueron evacuadas de emergencia desde Tenerife, España, debido a un brote de hantavirus. La operación, que se inició este domingo 10 de mayo de 2026, involucró la repatriación aérea de ciudadanos de 23 nacionalidades, destacando un caso con síntomas de la enfermedad reportado por el primer ministro francés, Sébastien Lecornu.

El dispositivo de evacuación, calificado como «con total normalidad, con total seguridad» por la ministra de Salud española, Mónica García, ha sido un esfuerzo logístico complejo para trasladar a 94 de las aproximadamente 150 personas a bordo del navío. Desde el puerto de Granadilla de Abona, donde atracó el crucero, los afectados fueron trasladados al aeropuerto de Tenerife Sur para tomar vuelos hacia sus países de origen.
«El dispositivo ha resultado con total normalidad, con total seguridad», dijo la ministra española de Salud, Mónica García.
La repatriación se organizó por nacionalidades, comenzando con los españoles y proyectando finalizar con los estadounidenses. Países como Francia, Países Bajos (incluyendo un pasajero argentino y un tripulante guatemalteco), Canadá, Irlanda, Turquía y Reino Unido ya han recibido a sus ciudadanos. Los repatriados al Reino Unido, por ejemplo, deberán guardar una cuarentena de hasta 72 horas cerca de Liverpool, mientras que los últimos vuelos con destino a Australia y Países Bajos están previstos para el martes.
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, indicó este domingo que uno de los franceses evacuados presentaba síntomas de la enfermedad.
El panorama
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado a los pasajeros como «contactos de alto riesgo» y ha recomendado un seguimiento activo por 42 días, aunque ha desestimado que este brote sea el inicio de una nueva epidemia global. Mientras tanto, en Argentina, se ha reforzado la vigilancia epidemiológica del hantavirus, una enfermedad zoonótica con gran impacto en la región. La situación subraya la importancia de los protocolos de salud internacional y la coordinación entre países ante emergencias sanitarias en contextos de movilidad global.

