El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado martes la suspensión temporal de la operación militar ‘Proyecto Libertad’ para escoltar buques en el estratégico estrecho de Ormuz, con el objetivo de facilitar un acuerdo que ponga fin al conflicto con Irán en Oriente Medio. Este movimiento diplomático coincide con una cumbre clave en Pekín, donde los cancilleres de China e Irán, Wang Yi y Abás Araqchi, respectivamente, se reunieron para abordar la situación regional e internacional, en un contexto de escalada de tensiones y acusaciones mutuas.

Diplomacia en Pekín y Advertencias Globales
La decisión de Trump de pausar las operaciones de escolta en la vital ruta marítima se produce ‘apenas un día’ después de haber sido activada, demostrando una clara intención de desescalar la situación para abrir canales de negociación. Según el mandatario, el ‘Proyecto Libertad’ ‘se pausará por un corto período de tiempo para ver si el acuerdo puede o no ser finalizado y firmado’. Esta iniciativa llega tras un periodo de intensas hostilidades y un frágil alto al fuego declarado el 8 de abril, el cual Irán ha sido acusado de violar repetidamente. En el Despacho Oval, Trump enfatizó:
‘Deberían hacer lo inteligente, porque no queremos entrar ahí y matar gente, de verdad’. ‘No quiero, no quiero. Es demasiado difícil’.
Paralelamente, la diplomacia asiática toma un rol central. El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, recibió a su homólogo iraní, Abás Araqchi, en Pekín este miércoles (06.05.2026). La agenda incluía ‘debatir las relaciones bilaterales y los acontecimientos regionales e internacionales’ en el marco de la guerra en Oriente Medio. Este encuentro es crucial, ya que Pekín, un aliado clave de Teherán y uno de sus principales importadores de petróleo, se prepara para la visita del presidente estadounidense Donald Trump los días 14 y 15 de mayo.
En otro frente diplomático, Estados Unidos, junto a Baréin, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar, propuso una resolución en la ONU para garantizar la libertad de navegación en Ormuz, exigiendo a Irán el ‘cese de los ataques, las minas y el cobro de peajes’. El secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó además que la fase de operaciones ofensivas militares contra Irán, conocida como ‘Epic Fury’, ha concluido.
‘La operación terminó-Epic Fury- tal como el presidente informó al Congreso. Hemos concluido esa fase’.
La comunidad internacional, con China ostentando la presidencia del Consejo de Seguridad este mes, espera que la iniciativa se someta a votación ‘en los próximos días’. Mientras tanto, Israel no baja la guardia. El nuevo jefe de su fuerza aérea, general Omer Tischler, declaró:
‘Seguimos de cerca los acontecimientos en Irán y estamos preparados para llevar toda la fuerza aérea hacia el este si es necesario’.
El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, agregó que el ejército israelí ‘permanece en alerta máxima en todos los frentes’ y está preparado ‘para responder con fuerza a cualquier intento de dañar a Israel’.
Tensiones en el Estrecho y Ataques Recientes
La pausa en la operación de escolta se da en un ambiente de alta tensión. El Pentágono había advertido a Irán de una respuesta ‘devastadora’ ante cualquier ataque a navíos comerciales. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, fue claro:
‘No estamos buscando pelea. Pero tampoco podemos permitir que Irán bloquee a países inocentes y sus mercancías en una vía navegable internacional’.
Esta advertencia se hizo tras los ataques iraníes con misiles y drones contra Emiratos Árabes Unidos por segundo día consecutivo, que causaron un incendio en una instalación petrolera y tres heridos, siendo las primeras agresiones de Teherán contra este país del Golfo desde el cese al fuego. Irán, por su parte, elevó el tono de sus amenazas contra la operación estadounidense y acusó a EE. UU. de la muerte de cinco civiles en un ataque contra dos cargueros cerca de Omán, desmintiendo la destrucción de lanchas rápidas de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Mohamad Baqer Qalibaf, negociador iraní, afirmó:
‘Sabemos perfectamente que la continuación del status quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía.’
Y agregó que ‘la seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos, cuya presencia maligna disminuirá’.
Asimismo, Corea del Sur investiga un ataque a uno de sus buques en Ormuz, que Trump atribuyó directamente a Irán, sugiriendo:
‘Irán ha atacado a naciones ajenas al ‘Proyecto Libertad’ (nombre de la misión), incluido un carguero surcoreano. ¡Quizás sea hora de que Corea del Sur se una a la misión!’
Sin embargo, no todo fue conflicto; la naviera Maersk confirmó que uno de sus barcos, el Alliance Fairfax, logró atravesar el estrecho de Ormuz el 4 de mayo escoltado por fuerzas estadounidenses, después de haber estado atascado desde febrero.
El panorama
La suspensión de la operación en Ormuz y las reuniones diplomáticas en Pekín marcan un periodo de alta incertidumbre y una carrera contrarreloj para estabilizar la región. Con la visita de Trump a China en el horizonte, las negociaciones entre las potencias mundiales y Teherán serán cruciales para determinar si la pausa de la escolta se traduce en un acuerdo duradero o si las tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía vital para el comercio mundial de hidrocarburos controlada por Irán desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, escalarán de nuevo. La comunidad internacional observa atentamente los siguientes pasos, que definirán el futuro de la seguridad marítima y la estabilidad en Oriente Medio.

