La presidenta Claudia Sheinbaum utilizó la conmemoración del 164 Aniversario de la Batalla de Puebla, este 5 de mayo, para arremeter con contundencia contra la oposición, a la que acusó de ‘celebrar’ la injerencia extranjera en asuntos nacionales, como la investigación de Estados Unidos contra Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa con licencia, y el operativo de la CIA en Chihuahua.

Fuerte mensaje en Puebla y la sombra de la historia
Desde Puebla, Sheinbaum recordó el papel de los conservadores que impulsaron la invasión francesa, estableciendo un paralelismo con la actual oposición. Su mensaje fue directo y enérgico, dirigido a quienes, a su juicio, buscan apoyo externo por falta de respaldo popular en el país.
‘A quienes reviven la Conquista como salvación, están destinados a la derrota; a quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota; a quienes odian, están destinados a la derrota moral, a quienes piensan que la presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota’, sostuvo la mandataria. También agregó: ‘A esos que buscan la intervención extranjera en México, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México, a quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país, están destinados a la derrota’.
Las declaraciones de Sheinbaum se dan en un contexto de complicada tensión entre las administraciones de México y Estados Unidos, marcadas por dos incidentes recientes en el norte del país. El primero involucra la revelación de que dos elementos de la CIA participaron en un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en la sierra de Chihuahua sin informar al Gobierno mexicano, una clara violación a la Ley de Seguridad Nacional que exige el reporte de actividades de agentes extranjeros. Tras este incidente, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, tuvo que dar explicaciones y el fiscal César Jauregui Moreno renunció a su cargo, admitiendo omisiones en la información.
El segundo caso es la investigación del Departamento de Justicia de EU contra funcionarios públicos de Sinaloa, incluyendo al gobernador Rubén Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza, al vicefiscal de Sinaloa Dámaso Castro, y al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, por supuestos nexos con el crimen organizado y una ‘conspiración’ para proteger a ‘Los Chapitos’. Ante estas acusaciones, Sheinbaum ha mantenido una postura firme, señalando que estos hechos no son un ‘reto’ a su gobierno, sino ‘violaciones a la ley’ que deben ser investigadas conforme a derecho.
La presidenta declaró previamente: ‘No es un reto a nuestro gobierno, es una violación a la ley, es muy distinto, porque no se puede poner como que ‘no le hacen caso a la presidenta’ (la gobernadora Maru Campos) tiene que dar explicaciones, pero porque faltó a los principios de una ley’. Y sobre el caso Sinaloa, sentenció: ‘Los comentócratas y los medios y la derecha internacional salieron a decir: ‘el Gobierno de México tiene nexos con el narcotráfico’. ¿Qué hacemos nosotros? Cómo marca la ley, en el caso de Chihuahua decimos a la Fiscalía: ‘Que se revise si hubo violación a la ley’. En el caso de Sinaloa, lo mismo’.
El panorama
La postura de la presidenta Sheinbaum subraya una defensa férrea de la soberanía nacional y marca un claro deslinde frente a las acusaciones y la injerencia extranjera. La relación con Estados Unidos se mantiene en un punto delicado, mientras que a nivel interno, la presidenta busca consolidar su narrativa frente a una oposición a la que acusa de alinearse con intereses externos, un discurso que promete seguir resonando en el panorama político mexicano.

