Un escándalo político empañó la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla este 5 de Mayo, cuando la secretaria de Bienestar del estado, Laura Artemisa García Chávez, se vio obligada a deslindarse públicamente de la distribución masiva de artículos promocionales con su nombre y colores de partido durante el tradicional desfile cívico-militar en las principales avenidas de la capital poblana, desatando una ola de críticas por posible promoción anticipada.

Asistentes al magno evento conmemorativo observaron la entrega de sombrillas, abanicos, gorras y botellas de agua, todos rotulados con la imagen y el nombre de García Chávez, y ostentando los distintivos colores guinda asociados a su afiliación política. La propaganda se distribuyó sin disimulo, aprovechando la multitud que se congregó para presenciar el desfile a lo largo de la Calzada Ignacio Zaragoza y el bulevar 5 de Mayo.
‘Desconozco, la verdad, pero voy a revisar ahorita el tema con mi equipo y ya les daré alguna posición, pero no, desconozco de qué se trata ya’, declaró la funcionaria al ser interpelada por los medios al finalizar el evento.
La titular de Bienestar aseguró que iniciaría una investigación interna en su dependencia para identificar a los responsables detrás de la financiación y organización de esta polémica distribución. A pesar de negar su participación, García Chávez hizo un llamado a todos los actores políticos a respetar la normativa vigente y a evitar cualquier acción que pudiera interpretarse como promoción anticipada. ‘Yo creo que es importante decirles a todos mis amigos que respetemos los tiempos, vamos a cuidarlos y por supuesto que voy a checar el tema’, añadió.
El panorama político en Puebla
Este incidente no es aislado, pues se suma a otros casos recientes de funcionarios públicos en Puebla que han sido señalados por actos similares. Se recuerda la repartición de gorras y muñecas con el lema de ‘la Bonita’, en alusión a la secretaria del Deporte y la Juventud, Gabriela Sánchez, así como las declaraciones del delegado federal de Bienestar, Rodrigo Abdala, quien ha manifestado abiertamente su interés en los procesos electorales de 2027. Este patrón alimenta las críticas sobre la posible utilización de programas de Bienestar y cargos públicos como trampolín para construir plataformas políticas con miras a futuras contiendas.

