La economía de México ha dado un paso en falso significativo al contraerse un 0.8% en el primer trimestre de 2026, marcando el peor inicio de año desde la crisis de 2020. Este retroceso, que supera las expectativas de los analistas, se atribuye a una profunda debilidad interna y a la ‘anemia’ en la inversión, según el Instituto Nacional de Estadística (Inegi) y expertos económicos del país.

La contracción superó las proyecciones y afectó a todos los sectores
Los datos oportunos del Inegi revelan que el Producto Interno Bruto (PIB) mostró una caída del 0.8% en términos reales respecto al trimestre anterior, una cifra que excede el -0.6% estimado por los analistas consultados por Bloomberg. Este mal desempeño se extiende a los tres grandes sectores económicos: las actividades primarias cayeron un 1.4%, las secundarias un 1.1% y las terciarias un 0.6% en el trimestre. Aunque a tasa anual la economía creció un marginal 0.2%, este dato también quedó por debajo del 0.7% esperado, evidenciando una preocupante pérdida de dinamismo.
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, destacó: ‘El sector interno, y no el externo, fue lo que provocó el desplome de la economía en el primer trimestre. La anemia de la inversión sigue lastrando el crecimiento, mientras el Gobierno intenta estimularlo a través de la fuente equivocada. La caída en el primer trimestre dificultará que la economía gane suficiente altura durante el resto del año.’
Coutiño precisó que la debilidad prolongada de la inversión fija es un factor clave, con una contracción del 45% en la inversión pública durante los primeros dos meses del año, y una reticencia persistente de la inversión privada. Asimismo, aunque el consumo se mantuvo, gran parte de su estímulo se tradujo en importaciones, no en producción interna.
Por su parte, Janneth Quiroz, economista en jefe de Grupo Financiero Monex, señaló que: ‘La actividad económica exhibió una notoria pérdida de dinamismo, luego de registrar un ligero aumento de 0.9% en el cuarto trimestre de 2025… El deterioro entre sectores, evidencian la atonía en las industrias manufactureras y la falta de impulso en las actividades de servicios y comercios. En conjunto, el dato sugiere que la actividad se mantiene en terreno negativo y sin tracción suficiente, confirmando un arranque de año débil.’
Este escenario ha llevado al equipo económico de Banamex a revisar a la baja sus pronósticos de crecimiento para México, ubicando el PIB de 2026 en 1.3% (desde 1.6%) y el de 2027 en 1.8% (desde 1.6%), anticipando un marzo con un Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) en retroceso.
El panorama
La persistente debilidad en la inversión, especialmente la pública, y la canalización del consumo hacia importaciones, plantean desafíos significativos para la recuperación económica de México. Los ajustes en las expectativas de crecimiento por parte de instituciones financieras como Banamex subrayan la urgencia de implementar medidas que puedan reactivar la producción interna y fortalecer la confianza de los inversores para evitar un estancamiento prolongado y asegurar un repunte en el mediano plazo.

