Los presidentes Donald Trump de Estados Unidos y Vladimir Putin de Rusia acordaron un breve alto al fuego en Ucrania para los próximos días, buscando una tregua que coincida con la festividad rusa del 9 de mayo, en un intento sorpresivo por detener la escalada de violencia en la región.

Un diálogo crucial en medio del conflicto
En una extensa llamada telefónica que se prolongó por hora y media el miércoles, los líderes de dos de las potencias mundiales discutieron la situación en Ucrania, confirmando su coincidencia en la necesidad de pausar las hostilidades. La propuesta, que buscaría coincidir con el Día de la Victoria, festividad que conmemora el fin de la Segunda Guerra Mundial, llega en un momento de intensas hostilidades y tras el fracaso de una tregua anterior a principios de mes por la Pascua ortodoxa. El asesor principal de Putin en política exterior, Yuri Ushakov, señaló que Putin ‘informó a su homólogo estadounidense de su disposición a declarar un alto al fuego mientras duren las celebraciones del Día de la Victoria’, idea que Trump apoyó ‘activamente’.
El presidente Trump declaró a los periodistas en la Casa Blanca: ‘Sugerí un pequeño alto al fuego y creo que él podría hacerlo. Están matando a tanta gente, es muy ridículo’. Posteriormente, añadió con optimismo: ‘Creo que vamos a llegar a una solución con relativa rapidez, espero’. Por su parte, Ushakov detalló que Putin afirmó que sus objetivos en Ucrania se iban a lograr pasara lo que pasara, aunque ‘habría preferido que fuera el resultado de un acuerdo negociado’. Ushakov también indicó que Trump ‘considera que ya está al alcance de la mano un acuerdo para poner fin al conflicto en Ucrania’. Sobre Kiev, Ushakov la describió como ‘incitada y apoyada por los europeos’ para ‘seguir una estrategia destinada a prolongar el conflicto’. El día anterior a la llamada, el rey Carlos III, en su discurso ante el Congreso, sentenció que ‘es necesaria una resolución inquebrantable para la defensa de Ucrania y su valiente pueblo, a fin de asegurar una paz verdaderamente justa y duradera’.
La conversación marcó la duodécima entre ambos líderes desde que Trump asumió su segundo mandato en enero de 2025. Este acuerdo tentativo se produce mientras Rusia ha reducido drásticamente las celebraciones del Día de la Victoria, omitiendo el despliegue de equipo militar pesado en la Plaza Roja, una señal que sugiere un reconocimiento tácito de la capacidad de ataque a larga distancia de Ucrania. La Casa Blanca aún no ha emitido un informe oficial sobre la llamada. Un portavoz del presidente ucraniano Volodímir Zelenski expresó que Kiev necesita claridad sobre lo discutido entre Trump y Putin antes de emitir una postura oficial.
El panorama
Mientras la mayoría de los aliados europeos de Estados Unidos han mantenido su firme compromiso de apoyo a Ucrania, el presidente Trump ha expresado en ocasiones culpar a Ucrania de la guerra y ha elogiado a Putin, reduciendo drásticamente la ayuda a Kiev. La llamada también abordó la situación en Medio Oriente, donde Putin manifestó su respaldo a la decisión de Trump de prorrogar el alto al fuego con Irán, alertando sobre las ‘consecuencias inevitables y extremadamente perjudiciales’ si Estados Unidos e Israel reanudaran la acción militar. Este nuevo intento de tregua, aunque breve, representa un giro diplomático significativo que podría redefinir el curso del conflicto en Ucrania, aunque su efectividad real está por verse, considerando los precedentes de violaciones mutuas.

