México enfrenta una de sus olas de calor más intensas, con un fenómeno conocido como ‘domo de calor’ que ha disparado los termómetros en casi todo el territorio nacional desde el lunes 27 de abril de 2026, alertó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La situación, atribuida a una circulación anticiclónica, provoca temperaturas que superan los 45°C en al menos siete estados y afecta gravemente la calidad del aire en grandes urbes.

Temperaturas Récord y Alertas del SMN
Desde el norte hasta el sur, la nación se encuentra bajo el yugo de un calor abrasador. Estados como Durango, Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas, San Luis Potosí y Oaxaca han sido los más afectados, con pronósticos de hasta 45°C. Pero el impacto se extiende a casi el 90% del país, con la Ciudad de México experimentando un calor inusual para la época, superando los 30°C. Esta situación no solo eleva las temperaturas, sino que también agrava problemas de calidad del aire debido a la alta radiación solar y el escaso viento que favorece la acumulación de ozono y otros contaminantes.
‘Ante las altas temperaturas se exhorta a la población a mantenerse bien hidratados, vestir ropa de manga larga de colores claros, no exponerse tiempos prolongados bajo el sol y brindar especial atención a la niñez y adultos mayores’, recomendó el SMN.
Pero, ¿qué es exactamente este ‘domo de calor’? Es un fenómeno que se forma cuando una vasta área de alta presión atmosférica empuja el aire caliente hacia abajo, atrapándolo y concentrándolo en un solo lugar. Este aire estancado y comprimido provoca un aumento drástico de las temperaturas en una amplia región. Científicos explican que estos eventos suelen ser desencadenados por cambios bruscos en las temperaturas del océano, que calientan el aire y, empujados por los vientos hacia la tierra, quedan confinados por un sistema de alta presión, formando una cúpula atmosférica.
Aunque los eventos de calor extremo son parte de la variación natural del clima, la ciencia es clara: el aumento en su frecuencia, duración e intensidad en las últimas décadas está directamente vinculado al calentamiento global provocado por la actividad humana. Las emisiones derivadas de la quema de combustibles fósiles han estado atrapando calor en la atmósfera desde la era industrial, y este calor adicional se manifiesta en fenómenos meteorológicos extremos, como las intensas olas de calor que hoy azotan a México.
El panorama
La situación actual es un llamado de atención urgente. A menos que las emisiones globales de gases de efecto invernadero se reduzcan drásticamente, este ciclo de eventos extremos persistirá y se intensificará. Es crucial que la población adopte las medidas de precaución recomendadas por las autoridades y que se promueva una mayor conciencia sobre los impactos del cambio climático, no solo en el corto plazo con las alertas por calor, sino en la configuración futura de nuestro planeta.

