Puebla, México – El Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla, bajo la dirección de Mario Riestra, se encuentra en el ojo del huracán tras revelarse un esquema de cuotas económicas dirigidas a los aspirantes a candidaturas para diputaciones locales de cara al proceso electoral de 2027. La medida, que exige pagos mensuales y por encuestas, ha encendido las alarmas entre la militancia y ha sido calificada como una práctica que podría desequilibrar la contienda interna.

Según documentos obtenidos por el medio Ambas Manos, la dirigencia panista solicita 15 mil pesos mensuales a los aspirantes a diputados locales para la pinta de bardas institucionales, justificado como un ‘impulso a la marca’. Además, se exige un pago de 22 mil pesos por cada una de las tres encuestas programadas para la selección de candidatos, sumando un total de 66 mil pesos solo por este concepto.
El esquema de cuotas ‘no garantiza una contienda interna justa’, según señalan voces al interior del partido.
Las cuotas, implementadas desde febrero y con un periodo de cobertura de cinco meses a partir de marzo, implicarían un desembolso significativo para los interesados en postularse. Para las diputaciones locales, el costo total por bardas ascendería a 75 mil pesos, mientras que para las diputaciones federales, la cuota mensual podría alcanzar hasta los 30 mil pesos. El partido contempla la colocación de 100 bardas en cinco meses, con un costo unitario de 750 pesos, ofreciendo dos modalidades de participación para los aspirantes en cuanto a la consecución de las mismas.
Polémica por las exenciones
La controversia se agudiza al conocerse que un grupo de perfiles cercanos a la dirigencia de Mario Riestra han sido presuntamente exentados de estos pagos. Entre ellos se mencionan a la diputada Susana Riestra Piña, hermana del líder panista; Karina Romero Alcalá, hija de Blanca Alcalá; Genoveva Huerta, secretaria general del partido estatal; Carolina Beauregard, consejera estatal del PAN, y Manolo Herrera, secretario general del partido a nivel municipal. Esta situación ha provocado una ‘inconformidad’ y ‘molestia’ generalizada entre otros militantes que ven en esta práctica una falta de equidad en el proceso interno.
El panorama
La implementación de estas cuotas y las polémicas exenciones plantean serios cuestionamientos sobre la transparencia y la equidad en los procesos de selección de candidatos del PAN en Puebla. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, la dirigencia de Mario Riestra enfrenta el desafío de garantizar un terreno de juego parejo para todos los aspirantes, evitando que la capacidad económica o los lazos familiares y políticos determinen quiénes podrán competir por un cargo de elección popular. La militancia exige claridad y justicia para preservar la integridad de la democracia interna del partido.

