El jitomate, uno de los ingredientes esenciales en la mesa de los mexicanos, ha desatado una nueva preocupación económica al disparar su precio por encima de los 60 pesos por kilo en algunas tiendas de autoservicio. Esto ocurre a pesar de los acuerdos pactados con el Gobierno Federal para contener los costos, según reveló Diego Cossío Barto, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), el 15 de abril de 2026.

La inflación en marzo fue impulsada significativamente por el encarecimiento del jitomate y otras hortalizas, registrando un aumento del 126%, el más alto desde 1992. Cossío Barto, en entrevista con Azucena Uresti, reconoció que, aunque los precios varían entre cadenas, el compromiso del sector es mantener el jitomate en un rango de 26 a 40 pesos por kilo.
‘Ha habido un compromiso cercano de mantenerlo dentro de lo posible, inclusive perdiendo dinero o sacrificando margen’, señaló el representante empresarial, refiriéndose al acuerdo impulsado por el Programa de Apoyo a la Economía Familiar (PACIC), que busca estabilizar el costo de la canasta básica.
Para abordar esta crisis, la ANTAD ha sostenido reuniones con las secretarías de Hacienda y Agricultura, así como con productores de jitomate, para buscar soluciones y mantener los precios pactados.
Factores Detrás del Disparo de Precios
Cossío Barto destacó que las tiendas de autoservicio solo representan el 18.4% de las ventas nacionales de jitomate, mientras que el resto se comercializa en canales tradicionales como tianguis y mercados públicos. Insistió en el esfuerzo de las más de cuatro mil tiendas asociadas para mantener los precios, mencionando a cadenas como Soriana, Chedraui, La Comer y Casa Ley. Aunque Walmart no forma parte de la ANTAD, sí está integrada en el PACIC.
El dirigente empresarial atribuyó el alza principalmente a factores climáticos que han afectado las cosechas tanto en México como en Estados Unidos, particularmente en zonas productoras como Florida. A esto se suman variables secundarias como el aumento en los costos de transporte, combustibles, casetas y la creciente inseguridad en algunas regiones del país.
‘Esto es un fenómeno cíclico climatológico; se trata de cosechas de temporada que todos conocemos’, afirmó el presidente de la ANTAD, indicando que no se trata de una situación aislada.
Cossío Barto añadió que, aunque no ha tenido reuniones recientes con la presidenta Claudia Sheinbaum, sí mantiene contacto con dependencias como la Secretaría de Agricultura, la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para el seguimiento del programa. No descartó la posibilidad de reunirse con la mandataria en los próximos días.
El panorama
La situación del jitomate subraya la fragilidad de los precios de productos básicos ante fenómenos naturales y logísticos. El compromiso de mantener la canasta básica en un promedio de 910 pesos para 24 productos, bajo constante monitoreo y auditorías, se mantiene firme. Sin embargo, la presión sobre el jitomate demuestra los desafíos persistentes para estabilizar la economía familiar en México y la necesidad de una vigilancia continua y coordinación entre el sector público y privado.

