El Cablebús se posiciona como una respuesta vital a la creciente crisis de movilidad en Puebla, prometiendo una transformación en el transporte público con un enfoque sustentable. José Luis García Parra, Coordinador General de Gobierno, reveló este 13 de abril de 2026 los avances de un proyecto que busca reducir drásticamente las emisiones y el impacto ambiental en la entidad, proyectando una mejora significativa en la calidad de vida y el tránsito metropolitano.

Un Respiro para la Movilidad Poblana
La zona metropolitana de Puebla se enfrenta a un desafío considerable: actualmente se registran más de 4.4 millones de viajes diarios, cifra que, según proyecciones, superará los 5 millones para el año 2030. Este incremento va de la mano con el crecimiento del parque vehicular, que pasará de 1.5 a 2.2 millones de unidades, lo que inevitablemente conduce a una mayor saturación vial, un aumento de la contaminación atmosférica y una significativa pérdida de tiempo para los ciudadanos. Ante este escenario apremiante, el Cablebús emerge como una propuesta estratégica. Este sistema de transporte por cable promete tiempos de traslado reducidos, llegando a ser de hasta 36 minutos en trayectos clave. Su capacidad proyectada es de entre mil y 2 mil 500 pasajeros por hora por sentido, distribuidos a través de una infraestructura moderna que incluye cuatro líneas, nueve estaciones y hasta 383 cabinas. Un punto clave es su integración con el sistema RUTA, permitiendo el uso de una tarjeta única de pago, lo que simplificará la experiencia de los usuarios y fomentará una movilidad intermodal eficiente.
José Luis García Parra destacó que la iniciativa cuenta con estudios de viabilidad técnica, social, ambiental y económica que la califican como ‘viable, rentable y con valor sólido’.
En el frente ambiental, el Cablebús presenta argumentos sólidos para su implementación. Al ser un sistema completamente eléctrico, se estima que sus emisiones de dióxido de carbono serán de apenas 48.2 toneladas anuales para todo el sistema. Esta cifra contrasta drásticamente con las 242 toneladas de CO₂ que una sola unidad del sistema RUTA genera al año, lo que representa una impresionante reducción de más del 300% en contaminantes atmosféricos. Además, se ha puesto un énfasis especial en minimizar el impacto sobre la flora local. Tras una exhaustiva actualización de los estudios ambientales, la cifra de árboles a intervenir se ha reducido significativamente de 752 a solo 97 ejemplares. Estos serán podados o trasplantados, garantizando que no habrá tala, lo que ubica al proyecto por debajo del rango de impacto moderado para una infraestructura de esta envergadura. Actualmente, el proyecto se encuentra en una fase crucial de planeación, sin que se haya iniciado aún la intervención física en el sitio. No obstante, ya se están llevando a cabo estudios técnicos detallados y trámites administrativos esenciales, a la par que ha comenzado la fabricación de los componentes necesarios. Se prevé que el periodo de ejecución de la obra se extienda desde diciembre de 2025 hasta noviembre de 2029.
El panorama
Con estos avances, el Cablebús de Puebla no solo promete descongestionar las vialidades y mejorar los tiempos de traslado, sino que también se posiciona como un modelo de infraestructura sustentable, alineado con las demandas de las ciudades modernas por soluciones de movilidad que respeten el medio ambiente. La expectativa crece en torno a este proyecto que podría redefinir el futuro del transporte urbano en la capital poblana, ofreciendo una alternativa innovadora y ecológicamente responsable a millones de usuarios.

