Este sábado, el movimiento ‘No Kings’ orquestó las mayores protestas hasta la fecha, congregando a millones en Estados Unidos y diversas ciudades europeas, como Lisboa y Roma, para condenar el ‘autoritarismo’ del segundo mandato del presidente Donald Trump, los abusos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y la ‘guerra ilegal’ en Irán.

Una marea de indignación global
La movilización, que representa la tercera y más grande jornada de protestas simultáneas, superó las expectativas de los organizadores con más de 3.300 concentraciones previstas solo en EE.UU. Este hito eclipsa las ediciones anteriores, que vieron a 7 millones de asistentes en octubre pasado y 5 millones en junio de 2025. Una coalición de aproximadamente 400 grupos, incluyendo Amnistía Internacional, Indivisible, sindicatos y la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), encabeza el descontento.
Las marchas, que se extendieron por los 50 estados del país, expresaron un fuerte rechazo a lo que los manifestantes perciben como un aumento del ‘autoritarismo’ bajo la administración de Trump. Un punto central de la crítica son los operativos migratorios del ICE, que en enero pasado resultaron en la trágica muerte de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minnesota, un incidente que avivó la indignación nacional. La ‘guerra ilegal’ en Irán, que cumple un mes este sábado, también fue un eje principal de las demandas de los manifestantes.
La principal concentración se programó en Minnesota, donde ICE y la Patrulla Fronteriza mataron en enero a Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses, lo que agudizó la indignación nacional contra los operativos migratorios de Trump.
El eco de las protestas trascendió las fronteras estadounidenses, con miles de personas uniéndose en ciudades europeas. En Portugal, centenas de estadounidenses se congregaron en Lisboa y Oporto, convocados por organizaciones como AMPT UP, para pedir la dimisión del presidente. Paralelamente, en Roma, decenas de miles participaron en la marcha ‘No Kings’, que en Italia también sirvió para manifestarse contra el Gobierno de Giorgia Meloni. Los organizadores italianos cifraron la asistencia en cerca de 300.000 personas, aunque las fuerzas del orden estimaron la participación en 25.000, con movilizaciones adicionales en otras urbes italianas.
El panorama
Estas protestas masivas se dan en un momento crítico para la presidencia de Donald Trump, cuya desaprobación ha alcanzado el 59% —su nivel más alto en sus dos mandatos—, según una encuesta reciente de Fox News. La magnitud y el alcance internacional de estas movilizaciones sugieren un creciente descontento que podría redefinir el panorama político y social, tanto en Estados Unidos como en el escenario global.

