La Presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto sobre la mesa una realidad apremiante para México: la mayor parte del maíz amarillo que se consume en el país debe ser importada. Ante este desafío, su administración anunció este 11 de abril de 2026 un programa de ordenamiento integral para la producción del grano, buscando conectar directamente a los agricultores con los comercializadores y asegurar un precio justo, con el objetivo de impulsar la autosuficiencia alimentaria y reducir la dependencia de mercados externos.

Estrategia para una Cadena Justa y Precios Dignos
Sheinbaum destacó que la iniciativa surge tras la caída de precios que afectó a numerosos productores, quienes se acercaron a su gobierno solicitando un plan de apoyo robusto para “atender esta coyuntura y no decidir acciones con premura posteriormente”. La clave de este esquema radica en la celebración de precontratos que buscan eliminar a los intermediarios, garantizando un precio equitativo en cuya definición participarán compradores, el gobierno federal, las autoridades estatales y los propios productores. Se subrayó que, aunque México es un productor relevante de maíz blanco (utilizado incluso para consumo animal), la producción de maíz amarillo es limitada, lo que ha llevado a una dependencia significativa de la importación.
El esquema integral pretende esencialmente que haya un compromiso de que ‘el productor tenga garantizada la compra de su maíz. Y quien va a comprar garantice que primero, antes que todo, compre el maíz producido en México y después, si tiene que importar, ya importe’.
Este compromiso busca revertir una tendencia preocupante: en días pasados, La Jornada reveló que Estados Unidos exportó a México la cifra récord de 3 millones 952 mil 249 toneladas de maíz, en su mayoría amarillo y transgénico, lo que representa un aumento del 11 por ciento respecto al mismo periodo de 2025. México se ha consolidado como el principal cliente para el maíz estadounidense, superando a países como Japón o Corea del Sur. Adicionalmente, la Presidenta mencionó el programa ‘El Maíz es la Raíz’, que proporciona capacitación, tecnificación y el uso de biofertilizantes, y anunció la expansión del modelo de atención a jornaleros agrícolas implementado en San Quintín, Baja California, a otras regiones como Cajeme, Sonora, con el fin de combatir el rezago social en el campo.
El panorama
La estrategia de la Presidenta Sheinbaum busca no solo estabilizar los mercados y garantizar ingresos dignos para los productores mexicanos, sino también sentar las bases para una política agrícola que priorice la producción nacional. La implementación exitosa de estos precontratos y el fomento de la producción de maíz amarillo podrían marcar un antes y un después en la seguridad alimentaria del país, abriendo la puerta a replicar este modelo en otros cultivos esenciales como el frijol y el limón.

